Dice mi jefe, entre serio y emocionado: "¡y nos reunimos el jueves, a las 8 de la tarde, en una sala del restaurante X, y hablamos de las planillas y los cambios y luego cenamos y, oye, si luego surge, pues nos vamos de copas!".
Y a mí se me pone una cara de culo que, en fin.... ni en mis peores tiempos....
A ver, amore mio, la cuestión es la siguiente:
Y a mí se me pone una cara de culo que, en fin.... ni en mis peores tiempos....
A ver, amore mio, la cuestión es la siguiente:
- ¿Por qué es necesario quedar a las 8 de la tarde? Si ya soy suya (de mi jefe) entre las nueve y la seis, no entiendo para qué más.
- ¿Dónde dice que la cabeza de un empleado rinde más a partir de las siete, fuera de la jornada laboral?
- ¿Por qué una cena y no una comida?
- ¿Llevará este chico (que vale que es joven, y mi jefe, pero aun no llega a la categoria de hombre) una vida tan aburrida como para necesitar quedar con nosotros (sus empleados) fuera del hospital?
- Y sobre las copas... ¿a ver, qué espera, que contemos chistes, que nos pongamos románticos o que acabenos bailando hasta el amanecer?
Me parece que, reflexionando sobre lo que dicen todos, este tipo -mi jefe- quiere tema con alguna de nosotras... y por eso se inventa esta "cuchipandi". Claro, es obvio que un picnic un domingo a mediodía no tendría los mismos efectos ¿nocturnos?
Por cierto, que dice que vayamos a la cita con ropa cómoda. ¿Se referirá a que vayamos con chándal?
En fin.... cuando pueda os cuento...

